
Me inspira la Hispanidad
Soy Alexandra de V, una diseñadora ecuatoriana. Nací en Cuenca (Ecuadro), y desde siempre he sentido esta pasión ardiente por la Hispanidad. No es solo un tema para mí: es lo que me mueve y lo que me define. Junto a mis dos hijas, es el tema que me ilusiona más.
Todo empezó con esa epopeya de 1492, un encuentro brutal y maravilloso que creó una civilización única, mestiza, llena de vida, que hoy nos une a millones desde España hasta el último rincón de América, a través de nuestra historia compartida, nuestro folklore, nuestro arte y esa alma que no se rompe.
Por eso diseño piezas que duran, que cuentan historias. Mis pañuelos de seda de lujo, hechos en talleres de Ecuador, Perú, España, Italia y Francia, no son solo accesorios: son como lienzos que llevan hazañas épicas, el caballo de Pura Raza Española, la conquista, el mestizaje... símbolos que nos recuerdan quiénes somos. Quiero dejarles ese legado a mis hijas, para que si algún día se casan con un japonés y se vayan a Asia no se sientan solas o que no pertenecen a ningún sitio. Que sepan que tienen un hogar.
También hago joyas que homenajean a héroes casi olvidados, capas bordadas a mano, artesanías que convierte cualquier outfit en una declaración cultural aunque no me reconozca como diseñadora de modas. Cada pieza es mi forma de resistir al olvido, a una urgencia de contarle a todo el que se me acerque qué es lo que somos, de celebrar con elegancia y sin pedir permiso la grandeza de lo que nos une como hispanos.
Y como la Hispanidad no solo se lleva puesta -también se saborea-, creé La Hispana, mi aceite de oliva virgen extra 100% Picual premium. Llevarlo a la mesa de la Hispanidad con elegancia, con sabor y también salud, porque la vida es corta y los mejores momentos son en la mesa.
Es más que un aceite; es un homenaje gastronico a lo nuestro.
No diseño objetos bonitos y ya. Diseño identidad, memoria y orgullo hispano. En un mundo que a veces quiere borrar o diluir las raíces y hacernos iguales, quiero hacer cosas que tengan un estilo personal y con la convicción absoluta de que nuestra historia —desde 1492 hasta hoy— es una epopeya épica que merece vivirse con distinción.
Aprovecho para presentarte algunos ejemplos de mis productos.




